Tienes a alguien cercano cuya familia está en Venezuela tras los terremotos del 24 de junio. Quieres ayudar pero no sabes cómo. Aquí tienes lo que funciona — y lo que no.
Lo que sí ayuda
Pregunta y escucha, sin intentar arreglar
No necesitas tener soluciones. Un simple "¿cómo estás llevando todo esto?" y luego escuchar de verdad, sin interrumpir ni minimizar, vale más que cualquier consejo. A veces la persona solo necesita ser escuchada, no rescatada.
Valida lo que siente
Frases como "tiene todo el sentido que estés así" o "es normal que tengas miedo" le confirman a la persona que sus emociones son legítimas. Evita el "no pienses en eso" o "todo va a estar bien": aunque bienintencionadas, invalidan lo que está viviendo.
Ofrece ayuda concreta, no genérica
"Avísame si necesitas algo" suele quedar en el aire porque quien sufre no tiene energía para pedir. Mejor ofrece algo específico: "¿Te preparo la cena hoy?", "¿Quieres que te acompañe mientras llamas a tu familia?", "Te escribo mañana para saber cómo sigues". Lo concreto se puede aceptar.
Mantén el contacto en el tiempo
El acompañamiento de los primeros días suele desaparecer a la semana, justo cuando el shock inicial da paso al agotamiento. Un mensaje a los diez días —"sigo pensando en ti, ¿cómo va todo?"— puede ser el sostén más valioso, porque demuestra que no estaba olvidada.
Respeta sus tiempos y silencios
Cada persona procesa distinto. Algunas quieren hablar; otras necesitan distraerse o estar en silencio. No fuerces la conversación ni interpretes el silencio como rechazo. Estar disponible sin presionar también es acompañar.
Lo que conviene evitar
- Comparar dolores: "Conozco a alguien que está peor" hace sentir a la persona que no tiene derecho a su propio sufrimiento.
- Frases hechas: "Todo pasa por algo" o "hay que ser fuerte" suelen generar más distancia que consuelo.
- Saturar con noticias o imágenes: reenviar videos del desastre puede reactivar su angustia. Pregunta antes de compartir información.
- Presionar para que "supere" rápido: el duelo y el miedo tienen sus tiempos. Apurarlos solo añade culpa.
No tienes que quitarle el dolor —no puedes, y no es tu trabajo. Tu papel es que no lo atraviese sola. La presencia constante y sin juicio es, en sí misma, terapéutica.
Cuida también de ti
Acompañar a alguien que sufre también pesa. Si te sientes sobrepasado por sostener a tu ser querido, poner tus propios límites y cuidar tu energía no es egoísmo: es lo que te permite seguir estando ahí. Y si notas que la situación de la persona la supera —o te supera a ti—, sugerir con cariño la ayuda de un profesional es uno de los mayores actos de cuidado.
¿En qué consisten los primeros auxilios psicológicos?
Los primeros auxilios psicológicos son una respuesta de apoyo inmediato para los momentos de crisis, como el que muchas personas atraviesan ahora. No son una terapia ni un proceso largo: son una mano tendida en el momento más urgente, cuando el impacto es reciente y necesitas no estar sola.
Consisten en una consulta única de 60 minutos, pensada para contener, estabilizar y acompañar el primer golpe emocional. En ese encuentro, juntas:
- Creamos un espacio seguro donde puedas expresar lo que sientes sin juicio ni prisa.
- Calmamos la activación del cuerpo con técnicas de regulación que puedes usar por ti misma desde ese mismo día.
- Ordenamos el caos emocional para que lo que vives se vuelva más manejable.
- Identificamos tus apoyos y los pasos posibles para los próximos días.
El propósito es uno solo: que no atravieses sola el primer impacto y que salgas de esa hora con algo de calma y de tierra firme bajo los pies. Sin compromisos, sin continuidad obligada. Solo el sostén que necesitas en este momento.
Los primeros auxilios psicológicos son una intervención puntual de contención y no sustituyen un tratamiento psicológico ni la atención médica. Si atraviesas una crisis grave o sientes que tu vida o la de otra persona corre peligro, acude de inmediato a los servicios de emergencia de tu país.
Primeros auxilios psicológicos gratuitos
Si tú o tu ser querido lo están necesitando ahora, pueden agendar una consulta de primeros auxilios psicológicos de 60 minutos, gratuita. Un espacio de contención en este primer momento, online y en español.
Agendar consulta gratuita