Gabriela Mezzana
Acompañamiento

Cómo acompañar a alguien que vive esto de cerca

Por Gabriela Mezzana · Psicóloga · 5 min de lectura

Tienes a alguien cercano cuya familia está en Venezuela tras los terremotos del 24 de junio. Quieres ayudar pero no sabes cómo. Aquí tienes lo que funciona — y lo que no.

Lo que ayuda

Pregunta y escucha, sin intentar arreglar

No necesitas tener soluciones. Un simple "¿cómo estás llevando todo esto?" y luego escuchar de verdad, sin interrumpir ni minimizar, vale más que cualquier consejo. A veces la persona solo necesita ser escuchada, no rescatada.

Valida lo que siente

Frases como "tiene todo el sentido que estés así" o "es normal que tengas miedo" le confirman a la persona que sus emociones son legítimas. Evita el "no pienses en eso" o "todo va a estar bien": aunque bienintencionadas, invalidan lo que está viviendo.

Ofrece ayuda concreta, no genérica

"Avísame si necesitas algo" suele quedar en el aire porque quien sufre no tiene energía para pedir. Mejor ofrece algo específico: "¿Te preparo la cena hoy?", "¿Quieres que te acompañe mientras llamas a tu familia?", "Te escribo mañana para saber cómo sigues". Lo concreto se puede aceptar.

Mantén el contacto en el tiempo

El acompañamiento de los primeros días suele desaparecer a la semana, justo cuando el shock inicial da paso al agotamiento. Un mensaje a los diez días —"sigo pensando en ti, ¿cómo va todo?"— puede ser el sostén más valioso, porque demuestra que no estaba olvidada.

Respeta sus tiempos y silencios

Cada persona procesa distinto. Algunas quieren hablar; otras necesitan distraerse o estar en silencio. No fuerces la conversación ni interpretes el silencio como rechazo. Estar disponible sin presionar también es acompañar.

Lo que conviene evitar

La clave

No tienes que quitarle el dolor —no puedes, y no es tu trabajo. Tu papel es que no lo atraviese sola. La presencia constante y sin juicio es, en sí misma, terapéutica.

Cuida también de ti

Acompañar a alguien que sufre también pesa. Si te sientes sobrepasado por sostener a tu ser querido, poner tus propios límites y cuidar tu energía no es egoísmo: es lo que te permite seguir estando ahí. Y si notas que la situación de la persona la supera —o te supera a ti—, sugerir con cariño la ayuda de un profesional es uno de los mayores actos de cuidado.

¿En qué consisten los primeros auxilios psicológicos?

Los primeros auxilios psicológicos son una respuesta de apoyo inmediato para los momentos de crisis, como el que muchas personas atraviesan ahora. No son una terapia ni un proceso largo: son una mano tendida en el momento más urgente, cuando el impacto es reciente y necesitas no estar sola.

Consisten en una consulta única de 60 minutos, pensada para contener, estabilizar y acompañar el primer golpe emocional. En ese encuentro, juntas:

El propósito es uno solo: que no atravieses sola el primer impacto y que salgas de esa hora con algo de calma y de tierra firme bajo los pies. Sin compromisos, sin continuidad obligada. Solo el sostén que necesitas en este momento.

Importante

Los primeros auxilios psicológicos son una intervención puntual de contención y no sustituyen un tratamiento psicológico ni la atención médica. Si atraviesas una crisis grave o sientes que tu vida o la de otra persona corre peligro, acude de inmediato a los servicios de emergencia de tu país.

Gabriela Mezzana Psicóloga · Consulta online

Primeros auxilios psicológicos gratuitos

Si tú o tu ser querido lo están necesitando ahora, pueden agendar una consulta de primeros auxilios psicológicos de 60 minutos, gratuita. Un espacio de contención en este primer momento, online y en español.

Agendar consulta gratuita

Este artículo tiene fines informativos y de acompañamiento emocional. No sustituye la atención psicológica o médica individualizada. Si atraviesas una crisis, busca apoyo profesional.